Covid y embargo, dolorosa fórmula para niños con discapacidad en Cuba

en Los Tiempos el 23-06-21 12:50

Correr y andar en bicicleta es el mayor deseo de Jhoselyn Nobrega, una niña cubana con discapacidad que a sus 11 años superó cinco cirugías y a la que el covid-19 le obligó a posponer el tratamiento que le permitirá cumplir con ese sueño.

Ella y otros 31.000 niños que acuden a escuelas especiales interrumpieron sus terapias debido al cierre de esos centros por el coronavirus, que se sumó a la escasez de medicamentos y equipos ortopédicos por el recrudecido embargo que Estados Unidos aplica a Cuba.

La educación especial "ha sido una de las más golpeadas en este periodo por la combinación de pandemia y el hecho de que se haya arreciado toda la política de bloqueo contra nuestro país", dijo en conferencia Beatriz Roque, directora de Enseñanza Especial del Ministerio de Educación.

Jhoselyn, una delgada preadolescente de piel morena, ha superado obstáculos inimaginables, incluida la pérdida de su madre a los seis años y una serie de operaciones para corregir las malformaciones provocadas por una parálisis cerebral al nacer. 

"La niña está con una operación pendiente que no se ha podido hacer porque la covid no lo ha permitido", dice preocupado su padre, Maikel Nobrega, un trabajador de la construcción de 39 años. El hospital que atiende a su hija fue destinado a personas contagiadas de coronavirus.

Sin embargo, Jhoselyn, que también contrajo el covid en febrero, no pierde la alegría. Baila moviendo los brazos, mientras disfruta de videojuegos en la computadora con sus primos.

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