Las curiosidades que dejó la vuelta de la Bundesliga

en El Día el 17-05-20 07:42

Heiko Herrlich no prestó atención a la letra chica del protocolo y simplemente salió hasta el mercado que estaba a apenas unos pases del Bobinger Hotel en la ciudad de Augsburgo donde concentraba el equipo: compró pasta de dientes y crema para la piel. Esa fue su sentencia: no pudo dirigir los entrenamientos siguientes del plantel y tampoco estuvo presente en el empate con el Wolfsburgo porque quebró la cuarentena de siete días que la Bundesliga le recomienda a sus profesionales antes de cada partido. El caso del entrenador del Augsburgo –que deberá dar dos veces negativos en los tests de Covid-19 que le harán en los próximos días para volver a estar disponible– es una de las tantas historias mínimas que devolvió esta nueva normalidad que permitió el regreso del fútbol profesional en Alemania, el primer país en darle rodaje a una liga de élite alrededor del planeta en medio de la pandemia por el coronavirus.

El caso del suizo Urs Fischer tiene algunos ribetes similares al de su colega Herrlich pero con un motivo mucho más profundo: el técnico del Union Berlin deberá mirar desde lejos el partido de su equipo contra el líder Bayern Munich hoy (12:30) tras romper la cuarentena para estar presente con su familia en el velatorio de su suegro. “Todo nuestro apoyo a la familia Fischer en estos momentos difíciles”, escribieron desde las redes oficiales de dicha institución. Para volver a estar con sus dirigidos también tendrá que dar negativo en dos exámenes de Covid-19.

Otra de las particularidades que dejó el reinicio de la Bundesliga ocurrió en el Red Bull Arena de Leipzig, donde el local empató 1-1 con el SC Freiburg y complicó su deseo de pelear por la cima. El protocolo del fútbol alemán exige, entre otras cosas, que...