Eduardo Demiquel: ‘De chiquito no pintaba para jugador’

en La Razón el 31-07-19 02:18

El 15 de mayo, Eduardo Demiquel debutó en The Strongest a los 19 años, lo hizo en un partido frente a Blooming por la fecha 24 del torneo Apertura  y cumplió el sueño que tenía desde niño: “ser futbolista profesional”.

Zaguero central, zurdo y de buena estatura (1,88 metros) son algunas de las virtudes que le permiten ser tomado en cuenta por el técnico atigrado Pablo Escobar.

Jugó los últimos tres partidos del Apertura y por sus buenas actuaciones, el DT le ha ratificado la confianza en el inicio del Clausura ocupando la plaza de Sub-20.

— ¿Desde cuándo te gusta el fútbol?

— Desde que era bien chiquito. Vine a vivir a Santa Cruz a los 3 años y cuando tenía 4 o 5 mis papás me inscribieron en la Academia Tahuichi, pero como que no pintaba para jugador.

— ¿Por qué dices que no pintabas?

— Mis papás me cuentan, por ejemplo, que pasaba un avión y yo me paraba a verlo, me distraía mucho, me olvidaba del entrenamiento, así que a partir de eso me dijeron que no me iban a obligar; poco tiempo después le puse más atención, me llevaron otra vez a la escuela, primero a Semillero, después a “Torito” García y acá estoy.

— ¿Decías que viniste a Bolivia cuando eras un niño?

— Yo nací en San Miguel de Tucumán, mi mamá es argentina; pero tengo la doble nacionalidad porque mi papá es de Santa Cruz de la Sierra.

— ¿Después de la escuela de fútbol dónde jugaste?

—  Estuve mucho tiempo en la escuela “Torito” García, luego pasé a 25 de Junio de la Primera B de la ACF. Estuve un año, ya había jugado en las selecciones Sub-15 y Sub-17, y de ahí me preguntaron que si no me animaba a irme a la Universidad de Chile. Fui a prueba dos semanas y me dijeron que les interesaba que me quede. Permanecí un año en el equipo juvenil, aunque varias veces me invitaron a entrenar con el primer plantel, una experiencia inolvidable. Después me convocaron al Sudamericano Sub-20 que se jugó justo en Chile en enero, no pude jugar por una lesión en la rodilla, y después decidí volver.

— ¿Por qué volviste?

— Les dije a mis papás que tomé...