Ciudades: 'Todavía vivimos con categoría rurales'

en El Día el 08-04-18 05:59

Ciudades Intermedias como una respuesta a los procesos migratorios”, fue la temática abordada en un encuentro internacional realizado entre el jueves y viernes de la pasada semana en la ciudad de Santa Cruz. Los gestores de esta iniciativa son: Carlos Hugo Molina, como director del Centro  para la Participación y el Desarrollo Humano Sostenible (Cepad) y Germaín Caballero, alcalde del Gobierno Autónomo Municipal de San José de Chiquitos.

Cada vez que abordan el tema, la necesidad de avizorar respuestas urgentes toma cuerpo, en un contexto latinoamericano donde el 80% de su población vive en ciudades, del cual el 25% lo hace en condiciones de pobreza en asentamientos informales de alta inequidad, exclusión social y vulnerabilidad ante los cambios climáticos.

En contacto con El Día, nos describen los pormenores de una propuesta paradigmática para afrontar los retos de la creciente concentración poblacional en áreas urbanas y las soluciones posibles a dicha problemática a partir de las potencialidades de las “ciudades intermedias”.

P. ¿Al citar 'ciudades intermedias' a qué se refiere?
C.H.M.: Poniendo en contexto, América Latina ya tiene el 80% de su población  viviendo en área urbana. En cambio, Bolivia  todavía está en el 75% viviendo en las ciudades principales. Por ejemplo, países como Uruguay, ya cuentan con el 95% de sus habitantes en las grandes urbes.

En el caso de Bolivia sentimos más el dato de la migración porque todavía nos movemos con categorías rurales, indígena y campesinos, que es el enfoque de naturaleza estatal. Hemos realizado proyecciones en función a los censos de 2001 y 2012, cuyas proyecciones nos señalan que en 2032 Bolivia podría tener 15 millones de habitantes, asumiendo que ese año habrá un nuevo censo. De ese total, el 90% viviremos en ciudades, el 83% en el eje central (Santa Cruz-Cochabamba y La Paz) y cerca del 50% en el departamento de Santa Cruz. Si estos datos son correctos, eso quiere decir que habrá un millón de kilómetros cuadrados, técnicamente sin habitantes.  

P. ¿Además de la  problemática, qué nos plantea? 
C.H.M.: Desde ya la pregunta  básica que nos hacemos con relación al año 2032, es qué vamos a hacer con un millón de kilómetros cuadrados sin habitantes. Y lo focalizamos en temas muy puntuales como la seguridad alimentaria. En los dos últimos dos años en Bolivia ya hemos importado alrededor de 1.100 millones de dólares en papa, cebolla, ajo, tomate y otros alimentos básicos. Todos esos aspecto nos plantea a cuestionarnos cómo vamos a lograr que algunas poblaciones no se vacíen como fruto de la migración, porque algunos datos proyectivos son muy complicados. Por ejemplo, Oruro de 35 municipios, 27 tienen población menor de 10 mil habitantes, sin servicios básicos elementales en esos lugares. Y Chuquisaca es otra región del país que de 10 provincias, ocho perdieron población. Cada vez más se van quedando sin “masa crítica poblacional”. Entonces, en la presión migratoria sobre las personas, hay una lista muy larga en las necesidades que provocan. 

P. Qué provoca esa presión migratoria?
C.H.M.: Hemos hecho una investigación en cinco municipios del país, poblaciones estratégicas de Bolivia. Mizque (Cochabamba), San José de Chiquitos (Santa Cruz), Sorata (La Paz), Riberalta (Beni) y Cercado (Tarija). De acuerdo a una matriz de servicios básicos, existente en el territorio, hemos establecido cómo la ausencia de esos servicios genera presión migratoria. Por ejemplo, en Bolivia hay 256 municipios con población menor de 20 mil habitantes en el que en ninguno de ellos hay un hospital de segundo nivel.

Quiere decir que a la hora de una operación crítica, por ejemplo un parto complicado, la gente debe trasladarse donde encuentre dicho servicio. Ahí empieza una suerte de vía crucis y peregrinación, porque hay que inscribir al niño, sacar el certificado de salud. Entonces, no hay esos servicios  básicos. Todos esos aspectos que faltan genera presión migratoria.

P. ¿Y las ciudades poseen lo que falta?
C.H.M.: Los que vivimos en ciudades le hemos perdido el respeto al tema de los servicios y las distancias, porque a diez cuadras a la redonda de donde vivimos o trabajamos, tenemos una posta sanitaria, los supermercados, un microhospital, una plaza, una iglesia y todo lo que concierne a servicios básicos. En cambio, en el campo cada necesidad es una salida. Entonces todo ello, van es...