Condenan a albañil a 20 años de cárcel pese a pericia que lo absuelve

en El Día el 22-05-19 12:03

Gonzalo Chura Mamani, albañil de oficio, fue condenado a 20 años de cárcel por el Tribunal de Sentencia Anticorrupción y contra la Violencia hacia la Mujer de La Paz en octubre de 2017 por el delito de violación, pese a que las pericias científicas del Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF) lo exoneran de responsabilidad. Su abogado denunció que los jueces no valoraron las pruebas presentadas.

Gonzalo fue denunciado en 2015 por Martha, su hermana mayor, de haber violado en varias oportunidades a su hija de 11 años, sin embargo, con el avance de las investigaciones y estando ya en el juicio ella presentó dos desistimientos, donde señala que los hechos declarados por su hija nunca ocurrieron y se trató de un "error". La madre de Gonzalo, Jacinta, y su hermana menor, Sandra, revelaron que la denuncia por violación que interpuso Martha en contra de Gonzalo tiene como motivo una venganza por la disputa de un patrimonio familiar, por lo que se estaría ante una versión armada.

Gonzalo lleva tres años y ocho meses purgando condena en el penal de San Pedro de La Paz, con todas las consecuencias que eso implica en el sistema penitenciario nacional, por un delito que, él asegura, no cometió, como también dejan entrever las pruebas a su favor. Los plazos para su apelación son largos y retardados y ya en cinco oportunidades los jueces le negaron medidas sustitutivas "por no contar con un trabajo formal", pese a que sí lo hizo. El proceso se encuentra en apelación.

El hecho se remonta a agosto de 2015, cuando la relación entre Gonzalo y sus hermanas mayores -Martha y Elizabeth- entró en su peor momento. El 29 de ese mes, a las 02.30 de la madrugada, Gonzalo (25) fue detenido en la casa -que es motivo de disputa- donde vive junto a su mamá y a su hermana Sandra, por un contingente policial muy bien armado, como si se tratara de una persona sumamente peligrosa. Su hermana Martha lo denunció por agresiones graves y maltrato constante, pero al llegar a la Fuerza Especial de Lucha contra la Violencia (FELCV) no pudo demostrar ese extremo. Ella fue al IDIF a obtener una certificación de la agresión, pero no regresó.

El personal policial, tras decirle a Gonzalo que no debía pelearse con su hermana por la casa de su mamá, y, por el contrario, cederle su parte a ella, le hizo firmar un acta de buena conducta. Tras cumplir ocho horas de arresto fue liberado, pero sus pertenencias -billetera con dinero, carnet de identidad y celular- se "perdieron" en la estación policial de la avenida Pando, donde pasó la noche.

Tras salir de su detención al día siguiente, cerca de las 09.00, fue al encuentro de su hermana menor, Sandra, que trabajaba por la terminal de buses, pero antes de encontrarla, un vehículo policial, que llevaba a su hermana Martha en la cabina, lo interceptó y lo notificó para que se presente a la fiscalía por una denuncia de violación.

El 2 de septiembre de 2015 Gonzalo se presentó a la fiscalía y fue aprehendido por supuestamente haber violado a su sobrina, hija menor de Martha, que hizo su declaración ante la Defensoría de la Niñez y dijo haber sido víctima de abuso sexual y violación en forma reiterada por parte de su tío, desde los seis años. Dijo que su tío trepaba la pared de su casa cuando ella estaba sola para abusarla. 

La fiscalía sumó a la declaración de la niña un certificado médico forense de fecha 17 de agosto de 2015 que señala "himen con desgarro antiguo", como elemento de acusación.

Si bien existe un examen médico forense del 17 de agosto de 2015 que señala que la niña sufrió violación de antigua data, existe otro examen médico forense del 5 de julio de 2014, de casi un año antes, que indica que la menor de edad sufrió "himen con desgarro reciente", en las 24 horas pasadas, cuando tenía 10 años, elaborado por el médico Christian Vargas Camacho, quien en la audiencia del j...