Atribuyen escándalos a ‘padrinazgos políticos’ y a decisiones personales

en El Deber el 21-04-19 04:15

Una seguidilla de hechos de corrupción han puesto a la Policía en entredicho; la corrupción en el ingreso a la Academia Nacional de la Policía, la violación de una extranjera en la carceleta de Rurrenabaque, la venta de destinos y por allanar el camino a bandas de contrabandistas en Oruro, han vapuleado a la institución verde olivo este año.

El ‘golpe al mentón’ fue la filtración de una conversación entre el depuesto comandante nacional Rómulo Delgado con el jefe de la fuerza antinarcóticos Maximiliano Dávila, en que revelaba que creía que su destitución se dio por la investigación de supuestos vínculos del exjefe de la Felcc de Santa Cruz con el narcotráfico.

En este panorama, EL DEBER consultó a cinco oficiales en servicio pasivo sobre el porqué de estos escándalos y, en sus diferentes puntos de vista, coincidieron primero en que la corrupción es un delito por el que deben responder las personas y que no involucra a toda la institución, como lo remarca el general cruceño Freddy Soruco.


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Similar postura sostiene el también excomandante cruceño Rolando Fernández, quien además es enfático en señalar que los policías meritorios, a los que denominan ‘institucionalistas’ que trabajan honestamente, están hastiados de los hechos de corrupción y de los ‘padrinazgos políticos’ de los que algunos de sus camaradas se sirven para acceder a ciertos cargos.

Esta posición es respaldada por otros dos entrevistados que prefieren hablar desde la reserva de su identidad, pero resaltan que sus opiniones se amparan en sus profundos conocimientos de la realidad interna de la institución y en los últimos hechos que han revelado lo que ant...