¿Educación o sobreproducción?

en El Día el 15-04-19 01:51

Bajo el sol de la tarde la basura ha comenzado a descomponerse. De ella brotan olores fuertes, lo suficiente como para que nos veamos obligados a cubrirnos la nariz con el dorso de la manga. ¿A quién podría ocurrírsele botar su basura en una avenida tan concurrida? Casi no se puede caminar sin tropezar. Los niños, al volver a casa del colegio, hacen pericias para esquivar escombros y restos de poda. Como este, más de 20 escenarios similares se desarrollan con normalidad en Santa Cruz de la Sierra. Los microbasurales (aunque algunos ya no sean tan pequeños) están tomando fuerza, poniendo en riesgo la salud de los habitantes de la urbe. 

¿Por qué tanta basura? La generación de deshechos está forzosamente relacionada a nuestros hábitos de consumo. Por ejemplo, los envases de un solo uso son considerados actualmente un modo de vida, así como el reciclaje es una acción que difícilmente es puesta en práctica en territorio boliviano.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística (INE), en el año 2016 Bolivia generó un total de 1.426.988 toneladas de basura. Durante el mismo periodo, el departamento de Santa Cruz produjo 558.229 toneladas de desecho (39% del total generado en el país). Para el año 2018, Bolivia generó un estimado de 1.562.429 toneladas de desperdicio: aproximadamente 135 mil más que la gestión 2016.

Una investigación llevada a cabo por el periódico El Espectador de Colombia señala que el problema de la basura no parará de crecer en Latinoamérica. Al parecer, la generación actual de residuos de la región aumentará al menos 25% para el 2050. Se espera que se generen más de 671.000 t/día de residuos urbanos en 2050, frente a las 541.000 t/día que se producían en 2014.

Santa Cruz de la Sierra, con 20 puntos críticos. A pesar de que la generación de desechos a nivel mundial continúe en aumento, la conformación de microbasurales en la ciudad tiene un origen distinto. Para Andrei Abruzzese, experto ambiental, la razón transversal es la falta de educación general en la población. 
“La falta de educación se da porque los programas de educación ambiental de residuos sólidos son de muy corto plazo a nivel nacional, casi nulos a nivel departamental e incipientes a nivel municipal. Es decir, se requiere programas de largo aliento que permitan crear conciencia sobre el lugar correcto donde colocar los residuos. Otro aspecto importante es la falta de contenedores específicos. Además, los microbasurales son zon...