El bombero, el caso Picachuri y el legado de otro Marvel

en El Deber el 12-02-19 06:13

Marvel Flores parece un nombre ligado a la tragedia, al heroísmo, a la entrega. Fue viral esta semana con la proeza del bombero voluntario que rescató varios cuerpos inertes, entre ellos el de una niña llamada Keyla Cusi y otros con vida, de dos aludes en los Yungas de La Paz, pero está conectado a un episodio que conmovió al país entero hace casi 15 años: la inmolación del minero Eustaquio Picachuri.

¿Qué tienen que ver ambos hechos? El hilo conductor es Wálter Marvel Flores Gonzales, el comandante del Escuadrón Pumas y entonces encargado de la seguridad del Poder Legislativo que, la tarde del 30 de marzo de 2004, murió en el edificio de acceso al Congreso al intentar persuadir al minero “Picacho” para que no activara los explosivos que tenía adheridos al cuerpo. Fracasó en ese afán y lo pagó caro…

Ese teniente coronel legó su heroísmo (y también su nombre y apellido) al bombero orureño que esta semana protagonizó una hazaña que, para él, no fue tal. Hugo Marvel Flores Gómez es sobrino y ahijado del agente policial caído en la sede congresal; aunque el bombero no se considera un héroe, los medios de comunicación lo catalogaron así.

“A él le debo todo lo que soy. Siempre trato de seguir su ejemplo, el ejemplo de mi tío y padrino”, cuenta a Correo del Sur el joven que está por egresar de Arquitectura en La Paz, refiriéndose a su tío.

Como salido de un filme del Universo Marvel –la famosa franquicia de superhéroes–, Flores Gómez echó mano de sus poderes hace ocho días para rescatar cuerpos de la tragedia del Puente Armas, camino a Caranavi. Él no lo buscaba, pero su proeza conmovió al país y quedó inmortalizado con fotos, caricaturas y memes que invadieron diarios y redes sociales.

Aunque tiene claro que lo bautizaron con el nombre de pila de su tío, no sabe exactamente de dónde provienen los Marvel en la familia. Dice que intentó averiguarlo muchas veces, pero nunca lo logró; una vez escuchó decir que su abuelo paterno bautizó al policía desaparecido con ese nombre siguiendo el consejo de un buen amigo suyo de origen inglés o norteamericano.

En el colegio y la facultad, en su vida cotidiana, le preguntan si su nombre es en realidad su apodo, y lo asocian con los famosos Vengadores de la pantalla grande.

El “bombero maravilla”, como lo rebautizaron cientos de usuarios en las redes sociales al traducir del inglés la palabra “marvel”, se oye conmovido al recordar a “mi padrino”. Y en honor a su memoria, también valora el sacrificado trabajo que desempeñan los policías del país, sobre todo los bomberos.

Aunque la búsqueda continúa, todavía son llorados los mortales efectos de los deslizamientos en el tramo Yolosa-Caranavi. Ahí, en el Puente Armas, murieron al menos 16 personas, hubo 50 heridos y quedan diez desaparecidos.

El primer derrumbe sorprendió en la mañana del sábado 2, cuando un enorme bloque de tierra humedecida por las lluvias se desprendió y cayó sobre la carretera, afectando a varios vehículos. El segundo, hace exactamente una semana, afectó a varias personas que intentaban cruzar a pie por el lugar, en plenas labores de estabilización de la zona.

Pese al cuadro desolador y de desesperanza que sus ojos veían, Hugo Marvel se calzó una armadura de titanio y de valor y se ofreció para evacuar el cuerpo sin vida de una niña de siete años; era Keyla, que acababa de ser encontrada en un paisaje desolado de Yungas, algo que lo marcaría, aunque él intente olvidarlo.

Como muchos de los personajes de las tiras cómicas trasladadas al celuloide, este héroe que no se considera tal es un ser humano común. Reparte las horas del día entre el estudio en la Universidad de Aquino Bolivia (UDABOL) y la capacitación constante en el voluntariado, que se ha hecho parte de su vida. Es miembro del Grupo de Bomberos Antofagasta y cumple un turno de ocho horas a la semana.

Nació en Oruro, pero radica en La Paz desde 1998. Con 34 años, es soltero; tiene dos perros: un shar pei de ocho años y de nombre Gallet (en honor al bien equipado casco de bomberos Gallet F2), y Beba, una ch’apita de cuatro a la que adoptó tras encontrarla atropellada junto con su cuerpo de Bomberos. Vive con ambos en la Zona Sur y ellos quedan al cuidado de terceras personas cuando Marvel debe responder un llamado de auxilio.

El sábado pasado, precisamente, atendió una emergencia y viajó con su brigada hasta el lugar del siniestro: el objetivo era rescatar...