Ven mala praxis y fallas en atención al bebé que murió quemado

en El Deber el 19-01-19 04:31

La muerte de un bebé prematuro con quemaduras de tercer grado en el cuerpo, presuntamente causadas por una estufa, ha conmocionado a la ciudadanía, mientras que las instancias de ley han iniciado las indagaciones del caso para determinar responsabilidades. El secretario de Salud de la Gobernación de Santa Cruz, Óscar Urenda, confirmó que el Servicio Departamental de Salud (Sedes) inició una auditoría médica del caso y que los informes iniciales dan cuenta de indicios de mala praxis e incumplimiento en los protocolos de atención.

A esto se suma la indignación del alcalde de Warnes, Mario Cronenbold, que llamó ‘asesinos’ al personal de salud que permitió que se pierda una vida, pues aparentemente funcionan bien las incubadoras del Centro Integral Familiar Nuestra Señora del Rosario, el cual dijo que no es un hospital, pues así lo ha designado el Sedes. A ello se suma la existencia de una ambulancia especial para neonatos, incluida una incubadora, y que pese a ello se dio este hecho al cual calificó de negligencia médica.

Los hechos

Según la denuncia de los familiares, la madre, una adolescente de 15 años, dio a luz este miércoles en dicho centro, ubicado en Warnes. El bebé nació prematuro, por ello requería de una incubadora y el personal procedió a colocarlo cerca de una estufa y no lo supervisó, quedando con quemaduras de tercer grado especialmente en los brazos.

Después de ser derivado a la capital y de algunos intentos por encontrar espacio en el hospital Japonés, el pequeño fue recibido en el hospital de niños Mario Ortiz, donde falleció la madrugada del jueves. “Se improvisó, como ello...