Urge una decena de ajustes económicos en 2019... pero es un año electoral

en Los Tiempos el 08-01-19 06:22

Diversificar las exportaciones, revisar el tipo de cambio de la moneda con relación al dólar, reducir la inversión pública para bajar la deuda fiscal, bajar el costo laboral (¿eliminar el segundo aguinaldo?), bajar la deuda externa y mantener las RIN, intensificar la producción y devolver la confianza de la población en la política económica son algunos de los ajustes que se necesita aplicar con urgencia este año, sobre todo si se quiere llegar a cumplir las metas económicas. Sin embargo, estas medidas se hallan presionadas este año por un agente externo: estamos en un año electoral.

Ésta es la conclusión a la que llegan economistas consultados por este medio, Henry Oporto, Gabriel Espinoza y Alberto Bonadona, aunque con diferencias en las medidas que deberían aplicarse en cada caso. El Gobierno en tanto, ya adelantó la cifra de crecimiento a la que pretende llegar este año: 5 por ciento, mientras que el Fondo Monetario Internacional (FMI) calcula un crecimiento mucho más modesto: 3,8 por ciento.

El economista Henry Oporto observa que son cuatro los aspectos que corregir en 2019: el déficit fiscal (que en 2018 rondaba por el 7,8 por ciento), el desequilibrio con restricciones de la capacidad productiva de hidrocarburos y minerales, el tipo de cambio (que ocasiona pérdida de competitividad en la producción nacional) y el déficit de rentabilidad de los bancos.

Oporto considera que el déficit fiscal es uno de los principales desafíos. “Gastamos más de lo que tenemos”, resume. Las inversiones en las empresas estatales tienen cada vez menor impacto en el crecimiento de la economía. Entonces, el Gobierno se ha ido financiando con las RIN y con deuda externa. Las RIN llegaron en 2014 a 15 mil millones de bolivianos, pero bajaron a 8.500 millones. La deuda externa, por su parte, se aproxima a los 20 mil millones de dólares. Según Oporto, el Gobierno está consciente de todo esto y de que hace falta ajustar la inversión fiscal, pero ¿lo hará en un año electoral? ¿El país va a tener capacidad de contraer una nueva deuda?

Para Espinoza, por su parte, el Gobierno tiene tres grandes desafíos en 2019: el primero, mantener la estabilidad macroeconómica sin hacer ajustes dado que se trata de un año electoral, atraer inversión privada (nacional y extranjera) en vista de que debe reducir la inversión fiscal y devolver la confianza del público consumidor.

Según Espinoza, al tratarse de un año electoral es poco probable que el Gobierno haga ajustes en temas clave como el tipo de cambio o en pensar en eliminar bonos, como el segundo aguinaldo, pero sí ve que hay necesidad de recortar el gasto fiscal, lo que ya se vio en la exposición del Presupuesto del Estado. Esta reducción obligará a buscar inversiones privadas, que en los últimos cinco años han visto pocas atracciones en Bolivia. “Entonces, el Gobierno deberá cambiar su discurso y hablar de sociedades público privadas”, explica.

Finalmente, no menos importante, es recuperar la confianza de la población, que ante los últimos bajones de la economía ha sido más cautelosa en sus gastos, pese a la baja inflación y a los bajos precios de las importaciones.

Para el economista Alberto Bonadona, lo que debe hacer el Gobierno es un redireccionamiento en su política de producción energética, pero también abrirse a otros servicios, como el turismo.

Bonadona coincide, además en que el inc...