Sandro Coelho: ‘Al fútbol lo llevas en el alma’

en La Razón el 19-12-18 09:06

Radica hace 23 años en Bolivia, de los cuales 13 los dedicó a jugar en un par de clubes nacionales. Se identificó plenamente con The Strongest, donde además cerró su carrera en 2009. Hoy, Sandro Coelho —un notable mediocampista nacido en Brasil— aún extraña el mundo del fútbol.

Fue uno de los caudillos atigrados. Defendió esa camiseta durante una década, fue bicampeón, y también lució la del orureño San José, con el que dio una vuelta olímpica.

Actualmente reside en la población beniana de San Joaquín, donde le dedica tiempo a su negocio, un surtidor de gasolina. Y desde ahí evoca su etapa de futbolista y de entrenador, porque tras retirarse también fue DT.

— ¿Cuál es el presente de Sandro Coelho?

— Aquí, trabajando con la familia. Gracias a Dios tranquilo, disfrutando del campo. Hace muchos años que resido en San Joaquín, que está distante a 135 kilómetros de Trinidad, Beni, y a dos horas de Rondonia, la frontera. Creo que estamos incluso mucho más cerca de Brasil.

— ¿Mantiene alguna relación con el fútbol?

— Muy poco. Juego de manera amateur cuando tengo la oportunidad, más distractivo. Ayudo un poco en el trabajo de una escuela de fútbol para niños y jóvenes aquí, en el pueblo. No es algo mío, pero colaboro. Transmito lo que aprendí en tantos años de haber estado en las canchas, la idea es que los niños tengan una buena instrucción. En todo caso, mi empresa es la que tiene la prioridad, a la que me dedico bastante y de la que tengo mis recursos.

— ¿Está informado del acontecer del fútbol nacional y de lo que pasa con los clubes bolivianos?

— Sí. Pese a que estoy muy lejos de las ciudades grandes trato de estar siempre informado, además que estoy en un grupo de WhatsApp de exjugadores en el que estamos al tanto y además siempre informándonos por la televisión, la radio y cuando se puede tenemos acceso al periódico.

— ¿Cómo está en esta faceta lejos del fútbol?

— No me puedo quejar por la parte familiar y el trabajo, lo bueno es que tengo más tiempo para mis hijos y mi esposa, con los que vivo, porque los otros tres estudian en Brasil. Tengo acá una estación de gasolina: Servicio Coelho se llama, que la atiendo desde hace un año y dos meses. Por ahora el plan es quedarme aquí, porque tengo trabajo. Más adelante veré qué pasa.

— ¿Está alejado de sus compañeros de equipo?

— No, no mucho, porque voy seguido a La Paz a realizar trámites y cosas que necesito y ahí siempre me veo con muchos compañeros. Están varios amigos como (Juan Carlos) Paz García. Luego regreso acá, a mi casa, donde ya vivo seis años. Me establecí aquí y también tengo otros amigos.

— ¿La última vez que estuvo ligado al fútbol?

— Fue hace mucho tiempo, cuando dirigí a Oruro Royal, el decano del fútbol boliviano. Antes había estado en The Strongest, de donde guardo muchos recuerdos como jugador y también como entrenador.

— ¿Le quedó nostalgia tras dejar el fútbol?

— Siempre están los recuerdos. Uno le dio su vida al fútbol. Al principio es más complicado porque hay mucha depresión. Antes, de jugador, todo el mundo te llamaba, pero cuando dejas de jugar ya nadie te llama y sientes mucho esa ausencia de las canchas. Han pasado tantos años y la nostalgia por el fútbol no se pierde. Tenemos un grupo de chateo de exjugadores y todos hablan de lo mismo, y pese a los muchos años que han pasado desde que la mayoría ha dejado de jugar, igual hay nostalgia.

— ¿El futbolista no se prepara para el retiro?

— No amigo, desde el corazón te digo, pienso que ningún jugador está preparado para dejar de jugar. Puedes tener luego otro trabajo y otra actividad, pero al fútbol lo llevas en el alma. Te da depresión porque ya no estás en eso y sientes toda esa ausencia, aunque de a poco la vas asumiendo.

— A propósito, ¿se enteró que Pablo Escobar está a punto de despedirse?

— Ya con 50 años, mi hermano, todo el mundo tiene que dejar de jugar (se ríe). No, mentira, es una broma. Pablo es un gran jugador que hizo muchas cosas importantes por el Tigre, los stronguistas tenemos que agradecerle mucho. La verdad, pienso que se está retirando en un buen momento, en un gran nivel, jugando de buena forma y esa imagen dejará a la afición.

— ¿Cómo fueron esos años del Tigre con Escobar?

— Fueron años de mucho protagonismo del club, creo que ya van 7 u 8 Libertadores seguidas y esa es una gran racha. Con Pablo se tuvo una era muy exitosa, con un tricampeonato y otros campeonatos más ganados, con gente muy identificada con el club, como nosotros lo hicimos en su...