Los hinchas de River y Boca muestran convivencia pacífica

en Los Tiempos el 08-12-18 01:25

Madrid respira Buenos Aires. Hay un aroma argentino que transita las calles de la capital española. Y el Superclásico exportado por la Conmebol para definir la Copa Libertadores ya se siente, ya se palpita. Apenas queda un día para la gran final, esa que no se pudo jugar cerca del Río de La Plata y que tendrá su culminación en pleno Paseo de la Castellana, donde se encuentra ubicado el Santiago Bernabéu, la casa del Real Madrid.

Por allí andaban varios argentinos ayer, desde temprano. Unos de rojo y blanco, otros de azul y amarillo. Entremezclados frente al imponente estadio en el que brilló Alfredo Di Stéfano. Intercambiando opiniones y reflexiones. Alejados de la violencia que dio el puntapié para que suceda lo impensado: que la Copa Libertadores de América se defina en Europa. Y tanto unos como otros reconocen que “es una locura que se defina acá” y algunos hasta admiten que “al venir acá nos sentimos cómplices de esta situación”. Pero lo hacen en nombre de la camiseta y la pasión por los colores.

“Qué irónico que se celebre este partido en España”, dice Mariano, un argentino hincha de River al que la crisis de 2001 lo fue empujando hasta llegar a esta ciudad, en la que conoció a su mujer -española-, Begonia, a la que hizo simpatizante del Millonario. Paradojas del destino, será él quien esté viendo a River en la gran final de la Libertadores y no su hermano Gustavo, ta...