Luka Modric, amo del fútbol 2018

en El Día el 04-12-18 08:08

Pocos hubieran vaticinado que aquel niño pequeño y muy tímido, durante un tiempo pastor de cabras y más tarde refugiado de la guerra que desmembró Yugoslavia, se convertiría en el mejor jugador del mundo. Pero esa ha sido la vida del croata Luka Modric, marcada por la superación, la humildad y el talento. En 2018, el futbolista croata de 33 años ha coronado su carrera con los mayores premios en el mundo del fútbol, el Balón de oro, durante años acaparados por Cristiano Ronaldo y Leo Messi. Con el Real Madrid ganó otra Champions League, con Croacia fue subcampeón en el Mundial de Rusia, donde además fue elegido mejor jugador, y luego los premios de la UEFA al Mejor Jugador en Europa y el Mejor Jugador del Mundo por la FIFA.

Impensado inicio. A este "niño de la guerra" proveniente de una aldea remota de los escarpados montes de Velebit lo rechazó algún club cuando era muy joven por su baja estatura, algo que, lejos de desanimarle, lo convenció de que su desventaja física tenía que suplirla con destreza. A los cinco años el pequeño Modric, nacido en 1985, pastoreaba cabras en un monte con lobos y a los seis perdió a uno de sus seres más queridos, su abuelo Luka, de quien recibió el nombre y que fue asesinado por paramilitares serbios. La familia tuvo que abandonar el lugar después de que los paramilitares quemaran su casa, cuya ruina calcinada continúa en un paraje en el que todavía hoy se alerta de la existencia de minas de la guerra. En los aparcamientos de la ciudad costera de Zadar fue donde Modric comenzó a jugar al fútbol, a veces con bombardeos cercanos, y esa entereza ha marcado su car...