Cañeros percibirán el 60% del total de ingresos por venta de etanol

en El Día el 12-11-18 12:02

En medio de pasiones y críticas a la vez, arrancó la comercialización del biocombustible: la gasolina mezclada con el 12% de alcohol anhidro o etanol. En ese ámbito, las industrias han hecho conocer que del total de ingresos por litro de etanol vendido a YPFB (Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos) el 60% irá en beneficio directo del productor cañero. Y los restantes 30% a favor de las industrias o ingenios azucareros.

En el caso de Santa Cruz son cinco los ingenios: Guabirá, Unagro, Aguaí, San Aurelio y La Bélgica. Pero solo tres de ellos están enfocados en la producción del etanol.

La Ley denominada de los "Aditivos de Origen Vegetal" N° 1098, que le da marco legal a la puesta en marcha de Bolivia en la era de los biocombustibles verdes, no establece precio al fabricante del alcohol anhidro (alcohol deshidratado) y menos al productor primario de la caña. 

Sin embargo, según testimonio de los propios ejecutivos de la industria  sucro alcoholera, un acuerdo inicial “de palabra” entre Gobierno y el sector fijó en 0,72 centavos de dólar por litro de etanol.  Pero en los hechos, a confesión del sector, los primeros volúmenes de entrega a YPFB se viene realizando a $us 0,71 por litro de etanol. De ese valor el productor cañero tendrá como ingresos $us 0,42. 

"La gran mayoría de los ingresos va para el sector cañero. Guabirá siempre se ha acordado, prácticamente el ingenio es de los cañeros. El sector estaba totalmente golpeado por diferentes factores, entre ellos el climático, y con esto se abre una gran esperanza", aseguró Mariano Aguilera Tarradellez, presidente del Ingenio Guabirá. 

Voces desde los cañaverales.  Los productores cañeros, al mostrarse muy entusiasmados por la participación de los ingresos por venta de etanol a YPFB, aceleran a fondo sus maquinarias inherente a la mejora de los campos agrícolas, renovación de cañaverales, fertilización de suelos, introducción de nuevas variedades en la nueva siembra de la materia prima para el azúcar y alcohol. 

Además, queda el atenuante de que la zafra 2018 culminó con una merma del 20% en la provisión de materia prima.  "La verdad que faltó caña para seguir moliendo, por un lado por los factores climáticos y por otro los bajos rendimientos", informó Miguel Jiménez, presidente de la Asociación de Cañeros de la Colonia Aroma. 

En ese sentido, el dirigente y agricultor cañero, señaló que con el tema de los biocombustibles y con la diversificación productiva, exigirá mayores volúmenes de caña, a partir de la zafra 2019, en los ingenios. 

A diferencia de otros años, la cosecha de caña para la industrialización de azúcar, alcohol y el proceso de generación del etanol (vía deshidratación del alcohol), el mismo que se espera arrancará a mediados de abril de 2019, exigirá mayores volúmenes. En esa perspectiva, los agricultores  vuelcan sus mayores esfuerzos  hacia producir materia prima con mayores rendimientos por hectárea, cuyo promedio actual solo se encuentra entre 45 a 50 toneladas por hectárea, considerado el más bajo, con relación a países como Brasil y Argentina, donde se tiene una producción normal entre 70 a 80 toneladas por hectárea.

Omar Edwin López, presidente de la Cooperativa de Productores Cañeros "Bolivia Productiva", señaló que la perspectiva es dar un vuelco de 180 grados a la producción tradicional de la caña, cuyos rendimientos no pueden seguir en esos niveles bajos. "En nuestro país no superamos ni las 50 toneladas por hectárea. Entonces, no hay magia, la clave es implementar tecnología, técnicas de fertilización, sin tener que afectar la frontera agrícola, diversificando esas técnicas, con el objetivo de producir más en la misma superficie", informó. 

Un esfuerzo conjunto.  El impulso no es solamente de iniciativa o entusiasmo de los cañeros, sino también desde las industrias. Es el caso del Ingenio Guabirá, que este año, de manera anticipada ha implementado incentivos de financiamiento a sus 1.500 cañ...