Economía de Potosí va al ritmo de la minería

en El Diario el 10-11-18 02:39

“Vale un Potosí” es la frase de aprecio y significación sublime a un pueblo que aportó con sus hijos y su riqueza para consolidar el Estado boliviano. Hoy el departamento de Potosí llega a su aniversario 208 en un ambiente de visible división de sus habitantes debido al accionar de los políticos de turno, con altibajos en su economía y con un marcado nivel de pobreza, según expertos.

Al respecto, un estudio de la Fundación Milenio da cuenta que la dependencia de Potosí de la minería es un fenómeno de toda la vida, lo cual explica las fluctuaciones en su desempeño económico, condicionadas por el cambiante comportamiento de la industria minera: el buen o mal momento de la minería determina la suerte de toda la economía potosina.

Así, por ejemplo, el promedio de crecimiento del PIB potosino entre 2005 y 2017 fue de 5.5 por ciento, pero sin la minería el promedio baja a 2.9 por ciento. En 2017 la economía potosina creció a un ritmo bastante menor, pasando de una tasa de 7.5 por ciento en 2016, a 1.3 por ciento; gran parte de ello se debió a la contracción del sector minero regional.

En los años pasados de la bonanza exportada, la economía potosina, mayormente minera, experimentó un notable crecimiento, que se tradujo también en la disminución de la brecha del ingreso en relación con el promedio nacional. El año 2011 el ingreso per cápita del departamento fue de $us 2.140, en tanto que el de Bolivia se situó en $us 2.369. Un año después la economía potosina sufría una caída importante, con la consecuencia de que volvía a ensancharse la brecha de ingresos por habitante, situación que se ha mantenido en los años siguientes. En las gestiones 2016 y 2017, el ingreso potosino ha registrado una marcada mejoría, llegando hasta los $us 2.821, como efecto ante todo del alza de los precios de los minerales, que incrementaron nominalmente el producto regional.

DESEMPEÑOS SECTORIALES

El modesto crecimiento departamental de 1.3 por ciento en 2017, refleja la pérdida de dinamismo de los distintos sectores de la economía potosina, pero también y, sobre todo, la contracción de la actividad más importante, la minería, que representa alrededor de un tercio del producto departamental, afectando, a su vez, al comercio local.

En ese contexto, la actividad económica de mayor crecimiento en la última gestión, ha sido la administración pública, con un 5.1 por ciento superior al 3.7 por ciento de 2016. Esto daría a entender que la burocracia no solamente fue mayor, sino que incluso ha sido el principal motor de crecimiento, dejando atrás a los sectores productivos; por cierto, un fenómeno que llama mucho la atención, puesto que la característica de la economía potosina no es precisamente la amplitud de los servicios públicos, como sí sucede por ejemplo en La Paz.

Cabe destacar también el crecimiento de la construcción con un 4.9 por ciento, recuperándose...