Advierten graves conflictos por anuncio de Trump sobre Jerusalén

en Los Tiempos el 07-12-17 07:05

Con su breve anuncio sobre Jerusalén como excluyente capital de Israel, el mandatario norteamericano Donald Trump destruyó años de potencia mediadora de Estados Unidos en un conflicto crónico y explosivo que compromete la seguridad internacional.

Este es el mayor efecto de esta novedad. Esa constatación explica el inmediato repudio mundial que recogió el mensaje de la Casa Blanca.

La reacción no fue en respaldo de las demandas palestinas, sino por la ansiedad de que no se quiebre el status quo de una situación sujeta de hilos cada vez más endebles.

No se advierte que esta acción de Washington sea consecuencia de una meditada planificación estratégica. Por el contrario, irrumpe de modo negativo contra la propia agenda de EEUU para la región unificando aliados y enemigos en una misma vereda justo en momentos en que se está tejiendo la posguerra en Siria, con Irán y Rusia coronados como los conductores de ese espacio.

Tampoco es posible observar esta movida sin tener en cuenta el marco interno en el cual es adoptada.

 El mensaje de Trump mostró las inconsistencias de algo poco meditado. Defendió la demanda israelí de que esa ciudad sea su capital, pero al mismo tiempo sostuvo que respalda una “solución de dos Estados”.

Pero esa fórmula incluye precisamente el destino de Jerusalén este como capital del futuro y pendiente del Estado Palestino.

Sostuvo que este es “un paso necesario para la paz” pero dejó en el desamparo las demandas palestinas que ahora se volverán radicales.

Los efectos inmediatos de esta medida son una serie de disparos en el pie también para el propio Trump. Derrumba el lento tejido que el yerno del presidente Jared Kuschner, su virtual canciller en las sombras –y también en el blanco del rusiagate–, venía labrando con la corona saudita y con Israel para limitar la expansión de la teocracia persa en la región tras el virtual

final de la guerra interna en Siria. Irán se ha fortalecido con ese conflicto, con un brazo que toma Líbano, Irak, Siria y alcanza al desmadre de Yemen.

Ahora todos estos jugadores, incluyendo a Turquía, se amontonarán en el mismo espacio con sus propios relatos.

El siguiente agravante es la tensión que tomará formas violentas por el extremismo que se liberará desbordado de justificaciones en medio de esta ira en el mundo árabe. Y, en fin, el aislamiento con que Trump acaba por agravar la situación objetiva norteamericana. Ya Alemania, la mayor economía europea advirt...