Arranca el debate por el cuidado de niños y ancianos

en El País el 10-08-17 01:14

El concepto de  “políticas de cuidado” que alivien la histórica carga doméstica de las mujeres, comienza  a incorporarse en las agendas urbanas de América Latina, pero todavía no se expresa en servicios públicos con la deseable cobertura.

Aunque esté todavía poco desarrollado en la región, el concepto es simple: que el Estado apoye con recursos a las familias en tareas tradicionalmente consideradas “de mujeres”: cuidar a enfermos, niños, adultos mayores, discapacitados y otras personas en situación de dependencia.
“En nuestra región hay avances que apuntan a un reconocimiento del cuidado y la necesidad de promover una modalidad más equitativa de distribuir las responsabilidades al interior de la familia y entre las instituciones públicas”, señaló a IPS la experta Karina Batthyány, de la Universidad de la República de Uruguay.
“Sin embargo, se avanzó con más lentitud que la deseada, puesto que el cuidado es una responsabilidad que recae desproporcionadamente sobre las mujeres, debido a la falta de igualdad y a la distribución desequilibrada del trabajo remunerado y no remunerado entre la mujer y el hombre”, agregó Batthyány, del Comité Directivo del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales.
Una responsabilidad que les suma labores no retribuidas o les impide trabajar, mientras les resta tiempo de descanso.
María Nieves Rico, responsable de género de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) detalló a IPS que el uruguayo Sistema Nacional Integrado de Cuidados es el único en la región con el enfoque de englobar la atención a niños, adultos mayores, personas con discapacidad en situación de dependencia y cuidadoras o cuidadores.
En Argentina, Chile, Costa Rica, Colombia, Cuba, Ecuador, El Salvador, México, Nicaragua, Paraguay, y República Dominicana surgieron políticas para la atención integral de la primera infancia, con componentes de cuidado. El programa Chile Crece Contigo, por ejemplo, tiene como combinado enfoque el asegurar el desarrollo integral infantil y la inserción laboral femenina.
Mientras, Brasil, Costa Rica y Cuba incorporaron conceptos de cuidado integral en adultos mayores.
Hubo “avances relevantes” en legislaciones para licencias para el cuidado de familiares, y, en particular, por maternidad y paternidad, subrayó Rico en la sede de Cepal en Santiago.
Otro avance fueron las encuestas sobre uso del tiempo en 19 países que según Batthyány “permitieron demostrar la inequitativa distribución del tiempo destinado al trabajo remunerado y no remunerado, así como la disponibilidad de tiempo de mujeres y varones para otras actividades cotidianas”.
“Quizás el avance regional más significativo sea la incorporación del cuidado en la agenda pública”, resumió
El aterrizaje urbano
Las ciudades latinoamericanas son un espejo de lo que sucede en las políticas públicas nacionales sobre el cuidado, aunque con disparidades.
Pero aunque “estén principalmente en la órbita nacional y menos en la municipal, este ámbito parecería ser más adecuado para su implementación dado su nivel de cercanía con los potenciales beneficiarios”, observó Batthyány.
Entre las experiencias exitosas, citó la de la capital uruguaya, en cuya área metropolitana viven 1,9 millones de los 3,5 millones del país.
“Montevideo se encuentra en un momento óptimo para el desarrollo de esas políticas. Hay una voluntad política manifiesta por parte de la máxima autori...