'Mi bisabuelo nigeriano se ganaba la vida vendiendo esclavos'

en El Día el 26-07-20 10:07

En medio del debate global sobre las relaciones raciales, el colonialismo y la esclavitud, el legado de muchos europeos y estadounidenses que hicieron su fortuna traficando esclavos ha sido cuestionado, sus estatuas derribadas y sus nombres retirados de edificios públicos.

La periodista y novelista nigeriana Adaobi Tricia Nwaubani cuenta que uno de sus ancestros vendía esclavos, pero dice que él no debería ser juzgado por los estándares o valores de hoy.

Este es su relato.

Mi bisabuelo, Nwaubani Ogogo Oriaku, fue lo que yo prefiero llamar un hombre de negocios del grupo étnico igbo del sureste de Nigeria.

Vendía distintas cosas, incluyendo tabaco y derivados de la palma. También vendía seres humanos.

"Tenía agentes que capturaban esclavos de diferentes lugares y se los llevaban a él", me contó mi padre.

Los esclavos de Nwaubani Ogogo se vendían en los puertos de Calabar y Bonny en el sur de lo que hoy se conoce como Nigeria.

Las personas de grupos étnicos de la costa, como los efik e ijaw, generalmente actuaban como estibadores para los comerciantes blancos y como intermediarios para los comerciantes igbo como mi bisabuelo.

Cargaban y descargaban barcos y suministraban a los extranjeros alimentos y otras provisiones. Negociaban los precios por los esclavos del interior, y luego recaudaban las regalías de vendedores y compradores.

Las naciones europeas tenían centros de esclavos en lo que hoy es Nigeria. Getty Images

Más de 1,5 millones de africanos fueron enviados al Nuevo Mundo a través del puerto de Calabar, en el golfo de Bonny, uno de los mayores puertos de salida en la época de la esclavitud.

La única vida que conocía

Nwaubani Ogogo vivió en una época en la que sobrevivía el más fuerte y el más valiente se destacaba.

El concepto de "todos los hombres fueron creados iguales" era completamente ajeno a la religión tradicional y a las leyes de su sociedad.

Sería injusto juzgar a un hombre del siglo XIX según los principios del siglo XXI.

Evaluar a los africanos del pasado con los estándares de hoy nos obligaría a calificar a la mayoría de nuestros héroes de villanos, negándonos el derecho de celebrar cabalmente a cualquiera que no haya estado bajo la influencia de la ideología occidental.

Los traficantes de esclavos igbo como mi bisabuelo no sufrieron ninguna crisis de aceptación social o legalidad. No necesitaron ninguna justificación religiosa o científica para sus acciones.

Sencillamente vivían la vida tal como los habían criado.

Eso era lo único que conocían.

Esclavos enterrados vivos

La historia más famosa que escuché acerca de mi bisabuelo fue sobre cómo se enfrentó exitosamente a las autoridades del gobierno colonial británico después de que le confiscaran a algunos de sus esclavos.

Los esclavos estaban siendo trasladados por el intermediario junto con un cargamento de tabaco y productos de palma, desde la ciudad de Nwaubani Ogogo, Umuahia, hacia la costa.

La esclavitud estaba tan arraigada en el la cultura que varios prove...