Temen que transgénicos afecten 28 variedades de maíz en Cochabamba

en Los Tiempos el 24-05-20 06:17

¿Y en Cochabamba cuál es la posición de los agricultores frente a la onda de los transgénicos? Pues, de emergencia. La incursión de las semillas genéticamente modificadas pondrá en riesgo la subsistencia de al menos 28 variedades nativas muy utilizadas en la elaboración de chicha, pasanqalla, ch’uspillo, api y otros.

Al menos eso dicen productores del valle alto y otras instituciones de apoyo al sector campesino. Del otro lado, el Instituto Nacional de Innovación Agropecuaria y Forestal (Iniaf) indica que la semilla transgénica, de aprobarse, sólo se adoptará en oriente.

Hace dos semanas, el Comité Nacional de Bioseguridad estableció procedimientos abreviados para la evaluación en campo de semillas genéticamente modificadas. Los resultados de estas pruebas se conocerían en dos años, pero la polémica sobre el tema volvió a saltar en la mesa.

La semilla transgénica, según los productores cochabambinos, pone en riesgo a la nativa, que fue seleccionada desde hace miles de años por los productores de maíz. “Estaríamos corriendo el riesgo de perder toda esa diversidad de la región valles. El problema es en la polinización de la semilla transgénica, que tiende a desaparecer a la nativa. En México la variedad que tenían ha desaparecido por la introducción de esa semilla genéticamente modificada”, dice el gerente de la Mancomunidad del Valle Alto, Franulic Huanca.

Los productores de esta región cochabambina, con el apoyo de Centro de Investigación y Promoción del Campesinado (Cipca), preparan un informe y pronunciamiento para la próxima semana. Adelantan que realizarán movilizaciones para proteger la producción de sus maíces.

Huanca explicó que la chicha se hace del maíz choclero o kulli; el ch’uspillo se cultiva en Villa Rivero, y el maíz morado del api, en Tarata, Arbieto y Cliza.

Por ello, el representante considera que cuando se pierda la variedad de especies de maíces ya no se podrá elaborar chicha, refrescos, lawas, tostados, humintas, api y otros, por lo que la seguridad alimentaria estaría en riesgo.

El 98 por ciento de los productores del valle alto se dedica a la producción de maíz, y cuentan con una Asociación de Productores, que desde hace 14 años envía semilla nativa o criolla a Santa Cruz y exporta a Argentina y Perú.

“Ellos no tienen la semilla como nosotros. Entonces llevan a esos países y nosotros, como valle alto, estamos viendo de tener un centro de acopio de semi...