Explosión del Covid-19 en Beni: ¿cuál es la situación de los indígenas?

en El Día el 12-05-20 07:33

Marcial Fabricano, el legendario líder que continuó la búsqueda de la Loma Santa por la que peregrinaron sus antepasados, el dirigente que encabezó la Primera Marcha Indígena de Tierras Bajas y cuya vejez transcurre en la ciudad de Trinidad fue hospitalizado el 2 de mayo en Cossmil junto a su hijo, al presentar un cuadro de enfermedad respiratoria.

El resultado fue el que todos temían: Marcial resultó ser positivo por el temible COVID-19. En recientes días, Maday relató el estado de su padre, pese a estar en edad de riesgo, fue mejorando. Pero el resto de la familia del histórico líder originario solicitó en más de una ocasión que se les realice los respectivos análisis como posibles infectados y hasta la fecha sus pedidos han sido completamente ignorados.

Esta situación no es un hecho aislado, tanto a los indígenas que residen en los centro urbanos como a los que habitan en medio de sus territorios ancestrales se ven afectados por la pandemia sin tener mucha ayuda del Estado, que está obligado a prestar ayuda por convenios y tratados internacionales además de la misma Constitución.  

“La inoperancia estatal es una constante en la mayoría de todos territorios indígenas del país, lo que violenta de forma clara lo establecido en la Ley N° 450 de Protección a Naciones y Pueblos Indígena Originarios en Situación de Alta Vulnerabilidad, donde se establece el principio de favorabilidad”, señaló en un informe el Observatorio de Derechos de los Pueblos Indígenas de Bolivia (ODPIB),

De acuerdo con el principio de favorabilidad, el Estado debe condicionar y dirigir las medidas necesarias para garantizar la sobrevivencia física y cultural de pueblos indígena originarios en situación de alta vulnerabilidad.

La entidad de defensa de los derechos indígenas lamentó que “después de más de 50 días de cuarentena, el Estado boliviano no ha tomado una sola medida al respecto”.

Beni es el departamento con mayor presencia de nacionalidades ancestrales en Bolivia: alberga a 18 de los 34 pueblos indígenas de las tierras bajas, a saber: Ese Ejja, Chacobo, Cavineño, Pacahuara, Leco, Joaquiniano, Itonama, Baure, Cayubaba, Tacana, Movima, Moré, Chimane, Canichana, Mojeño-Ignaciano, Mojeño-Trinitario, Yuracaré y Sirionó.

El ODPIB, dependiente del Centro de Estudios Jurídicos e Investigación Social (Cejis), alertó sobre la dramática compleja situación en la que viven los pueblos indígenas del departamento del Beni y en particular de aquellos que migraron a Trinidad, en estos días una de las ciudades en Bolivia con mayor número de infectados por la pandemia del COVID-19.

Hasta el 20 de abril, Beni era el único departamento que aparentemente se mantenía libre del coronavirus en Bolivia. La situación dio un giro total en poco menos de tres semanas y  ha empeorado, a tal grado que muchos sectores sociales exigieron –y aun exigen- que se declare al departamento como zona de desastre, al evidenciar que el sistema de salud en Trinidad, la capital del departamento, colapsó.

En este caos pandémico los contagios llegaron al municipio indígena de San Ignacio de Moxos, a las ciudades de Riberalta y Guayaramerín y la explosión de casos la encabeza Trinidad siendo el municipio más afectado. 

Hasta la noche del 11 de mayo la cantidad de infectados en el departamento del Beni se acercaba a los 400. Aunque el dato real puede ser mayor, pues como es bien sabido los reportes oficiales están lejos de reflejar todos los casos debido a los contagiados asintomáticos y otras particularidades.

Trinidad: los pueblos indígenas en el corazón del huracán 

A quienes monitorean los derechos de los indigenas les llama mucho la atención lo que sucede en el Cabildo Indigenal de Trinidad, donde aproximadamente 320 personas conviven congregadas en 105 familias que habitan alrededor de 50 viviendas. 

La mayoría de los habitantes del Cabildo pertenecen al pueblo indígena Mojeño-Trinitario y en menor número al pueblo Mojeño-Ignaciano, según detalló Rubén Yuco, corregidor del Cabildo, Rubén Yuco.

El tata (señor en el idioma mojeño-trinitario) corregidor del Cabildo, Rubén Yuco, manifiestó la alarma que se vive ante la pandemia y da cuenta que los pobladores se encuentran asustados y preocupados por el completo olvido estatal y la incertidumbre a la que se enfrentan día a día.

“El gobierno no se acuerda de nosotros porque no hay la canasta familiar que nos tenían que enviar; solo apareció en las familias de algunas personas”, denunció.

La autoridad indígena informó sobre dos casos concretos que permiten graficar el confuso y complejo contexto que se vive en el Cabildo: el primero es el referido a Alejandro Noco, quien desempeñaba la función de “Mayordomo” y era el vaquero de las parcialidades. 

Noco murió el 1 de mayo en su casa, sin conocerse hasta el momento la causa real del fallecimiento; este desconocimiento causó mi...