Pedro Guiberguis: ‘Tengo un salón de fiestas, un quiosco y ya soy abuelo’

en La Razón el 29-03-20 02:38

Pedro Guiberguis fue uno de los últimos “10” clásicos que llegó al fútbol boliviano. De esos que casi ya no existen. Era un jugador talentoso, organizador, de gran visión, de toque preciso para los pases-gol y de pausa inteligente.

Aterrizó en el país en Wilstermann traído por el técnico Jorge Habegger hace 20 años, allí estuvo dos temporadas, y luego saltó a Bolívar, donde jugó de 2002 a 2005.

Hoy trabaja de manera particular en su ciudad natal General José de San Martín, en Argentina, más conocida como Ledezma por la empresa azucarera que lleva ese nombre en la provincia de Jujuy.

- ¿A qué te dedicas, Pedro?

- Tengo un salón de fiestas infantiles y en una escuela soy concesionario del quiosco que ofrece servicios a los alumnos. También ya soy abuelo, pues estoy esperando la llegada de mi segunda nieta y, en este tiempo de cuarentena, aprovecho para compartir en casa con toda mi familia.

- ¿El fútbol pasó a la historia?

- Desde que volví de Bolivia no dirigí más (formó parte del equipo de Mauricio Soria). Aquí hice un trabajo en divisiones inferiores por muy poco tiempo, era para darle un empujón a gente conocida, entonces he debido estar unos seis meses apoyando a Sergio Castillo (quien también jugó en el fútbol boliviano y en la selección). Luego nada, solo voy a jugar en la Mutual los sábados.

- Me imagino que tu talento debe seguir...

- Todavía me defiendo, la cabeza piensa pero el físico ya no reacciona tan rápido.

- ¿Qué recuerdas más del tiempo que estuviste en el fútbol boliviano?

- Fueron lindos años...