Claudio Vivas: ‘Trepaba árboles y me disfrazaba para espiar’

en La Razón el 12-02-20 07:07

Claudio Vivas tiene una entretenida historia de vida. Desde adolescente ya le gustaba trabajar e hizo “de todo”, como por ejemplo vender banderas y camisetas. “Quería tener mi platita”, matiza.

Después, su primer sueño en el fútbol fue llegar a ser jugador profesional, pero su carrera se interrumpió pronto cuando Marcelo Bielsa le hizo notar que como arquero no iba a llegar a ninguna parte. Ese fue el primer encuentro que tuvo con el hoy famoso entrenador argentino, con quien luego trabajó durante muchos años, como que reconoce que esa faceta lo marcó para siempre.

“Para ser entrenador uno tiene que sentir esa pasión por el deporte en sí, tiene que verificar primero para qué está hecho porque en definitiva no todos tenemos la suerte de conducir a un equipo de fútbol. Hay que saber elegir cuál faceta es mejor para cada uno”, dice.

¿Quién es el hoy técnico de Bolívar? Se abre y cuenta...

—Leí que trabajó desde muy joven...

—Trabajaba desde muy chico porque me gustaba tener mi plata, trataba de tener dinero, de comprarme mi ropa, de ayudar a mis padres, pagué mis estudios. Vengo de una clase media al límite, entonces veía que mi padre se esforzaba mucho para que no nos faltara nada a mi hermano y a mí. Traté de buscar un horizonte desde muy joven, trabajé en una herrería, también vendiendo banderas, vendiendo camisetas, atendía bares en diferentes lugares, hice de todo un poco, pues siempre me gustó tener mi platita, siempre fui bastante adulto en ese sentido y creo que sirvió porque mi hermano Marcelo siguió mis pasos y hoy dirige al Sport Boys en Perú, mientras que mi hijo Franco juega en el Burgos de España.

—¿Y diría que su infancia y adolescencia fueron lindas?

—Todo fue muy lindo, muy sano. Fue sobre todo una linda adolescencia porque la vinculé con el estudio y el deporte, que es un mensaje importante para todos los jóvenes, pues se puede hacer las dos cosas al mismo tiempo. No hay excusas, hay que jugar al fútbol y estudiar.

Después, en un club de fútbol, el Newell’s Old Boys, tuve la suerte de conocer a mi esposa y ya llevamos 25 años de casados. Estoy agradecido al fútbol y a la vida.

—De pronto se hizo técnico, ¿cómo fue?

—Cuando empecé como técnico lo hice muy joven teniendo en cuenta que no había sido afortunado como futbolista, porque a los 19 años dejé de jugar y quedé libre de Newell’s. Yo jugaba de arquero, pero mi físico no daba para eso. A partir de ahí empecé a entrenar jóvenes arqueros, pero me di cuenta de que mi pasión era conducir. También hice la carrera de profesor de Educación Física, aunque nunca la ejercí.

Luego, en el fútbol, necesitas la ayuda de gente capacitada. A mí la persona que me marcó fue Marcelo Bielsa y de ello no me puedo olvidar jamás.

—¿Por qué se truncó su carrera como arquero?

—Cuando tenía 14 años mi estatura era la misma que la de mis compañeros o les sacaba ventaja a todos, pero con el tiempo veía que ellos crecían y yo ya no. Por suerte apareció en mi vida Marcelo Bielsa, quien me dijo la verdad, que no podía seguir jugando al fútbol. Marcelo era técnico de las divisiones inferiores de Newell’s y yo era jugador de esas categorías, entonces me llegó el momento de tomar una decisi...