El paro lleva ya 11 días, una docena de heridos y numerosos destrozos

en Los Tiempos el 02-11-19 01:40

El sol es fuerte y toca sacar la sombrilla o la gorra para la caminata al trabajo. Es la rutina que muchas personas deben realizar desde hace 11 días, cuando comenzó el paro indefinido en Cochabamba. Algunos usan la bicicleta y otros los mototaxis. Al final, la vida cambió para todos.

La rutina regular de los cochabambinos se volcó en cuestión de horas. Desde entonces, se vivieron jornadas de violencia que dejaron más de nueve heridos, varios policontusos, viviendas y autos, además del ornato público, dañados. La situación continúa y los más afectados son quienes viven del día y están perdiendo ingresos.

Primera semana

La inestabilidad comenzó desde que el sistema de conteo rápido de votos TREP se detuvo el domingo 20 y volvió a funcionar el lunes 21 de octubre (más de 20 horas después) con datos considerados alterados debido al incremento de la diferencia entre Evo Morales y Carlos Mesa con más del 10 por ciento.

En Cochabamba, esto provocó que miles de personas se dirigieran de sus trabajos a la plazuela de las Banderas. En un cabildo apresurado, se decidió un paro indefinido para que se reestablezcan los resultados con la mínima diferencia entre el Movimiento Al Socialismo (MAS) y Comunidad Ciudadana (CC), que llevaban a una segunda vuelta.

Luego, un grupo se dirigió al campo ferial, donde se hacía el conteo de votos y se vivió la primera noche de violencia. La Policía gasificó a los protestantes para evitar destrozos en la sala de cómputo, pero cayeron muros y parte del enmallado del recinto.

La jornada siguiente, la multitud se fue hasta el Tribunal Electoral Departamental (TED) en una trifulca que duró hasta la medianoche. Asimismo, un grupo de universitarios hizo destrozos en el edificio de las seis federaciones del trópico y una casa de campaña del MAS.

Sin embargo, una de las jornadas más tensas fue el jueves. El presidente Morales y miles de seguidores del MAS llegaron a Cochabamba para festejar la victoria del mandatario. Las plataformas pidieron evitar salir ese día, pero en la noche un grupo se fue a enfrentar con un centenar de afines al partido de Gobierno que no se fueron con el resto.

Los petardos y bombas molotov retumbaban en las viviendas y edificios cercanos a las avenidas Heroínas y Oquendo. Mucha gente expresó su temor, pues hasta entonces se hablaba de que las protestas eran “pacíficas”, aunque muy pocas veces se demostró esto.

La semana se cerró con los anunci...