Encuestas: variación en la diferencia entre los candidatos pone en duda su credibilidad

en Los Tiempos el 15-10-19 10:49

Desde mayo de este año, mes en que el Tribunal Supremo Electoral (TSE) lanzara la convocatoria a comicios generales del 20 de octubre, se difundieron 18 encuestas o estudios de opinión sobre la intención de voto. Lo llamativo de los datos que dieron a conocer es la diferencia que existe entre el primer y segundo candidato: uno de los estudios da una diferencia de 5 puntos porcentuales y otro pone un margen de diferencia de 22 por ciento, entre el primero y segundo.

En la actualidad, las democracias modernas se han transformado, por así decirlo, en democracias de opinión, en las que las encuestas en periodos electorales dan pautas a los Gobiernos sobre lo que tienen que hacer y a los partidos políticos las estrategias que deben elaborar para permanecer en el poder o conseguirlo.

Esto se refleja en el acontecer de este proceso electoral que vive el país, sin contar las elecciones primarias.

Ahora, la interrogante que queda es: ¿son confiables las encuestas o estudios de opinión?

Se cree que el éxito de una encuesta está en la “transparencia y presentación correcta”, elementos que se constituirían en una garantía frente a intentos de manipulación o interpretación sesgada de los resultados. Al respecto, dos estudiosos de procesos electorales tienen sus reparos en estas tareas que realizan las encuestadoras, toda vez que las mismas representan intereses de determinados sectores.

 

Diferencias

Uno de los estudios que llamó mucho la atención fue el desarrollado por ViaCiencia en el mes de septiembre, que en base a 2.647 encuestas, distribuidas en 49 municipios a un público meta de personas de 18 años para arriba, debido a que presentaron unos resultados sobre los que la mayoría de la población duda, por la diferencia abultada que hace entre Evo Morales y el segundo Carlos Mesa, dando una diferencia entre ambos de 21,9%, prácticamente 22.

Ahora, una de las encuestas, observada por el TSE pese a haber autorizado el estudio a Jubileo y la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), difundida este mes, muestra una diferencia entre los dos favoritos es de 5,3%.

Pero la diferencia entre ambos estudios de opinión, además del resultado, es el número de encuestas y el alcance de este trabajo.

La muestra se aplicó a 14.420 personas, de éstas, 3.739 en el área rural. Ésta se levantó por recintos electorales rurales y urbanos. En área rural se visitaron 320 recintos y en el sector urbano, 886.

 

Encuesta

Estudiosos sostienen que es un método de investigación social para predecir la realidad, pero que tiene un margen de error. “Una encuesta no es una realidad; es una estimación”.

Cada empresa realiza este trabajo de forma diferente y oculta, lo que explica que haya encuestas con resultados bastante diferentes entre sí.

“Pero éstas varían de acuerdo a la volatilidad del voto: la gente cambia de opinión antes de votar”.

“Son muchos los mitos o por lo menos falsedades sobre las encuestas. Mucho se dice, pero depende de la técnica y la verificación”, sostiene el politólogo Franklin Pareja.

Respecto a que la “ficha técnica” es una garantía señaló que “en realidad, una encuesta amañada puede tener una ficha técnica perfecta, puede tener una composición logística razonable; entonces lo que realmente le da garantía y lumbre a una encuesta es la integridad y que cumple toda la rigurosidad científica”.

“Ahora hemos visto bastantes encuestas. Yo creo que unas son muy dudosas por los márgenes muy grandes que manejan con respecto a otras”, agregó.

 

 No son válidas

“En lo personal, no confío en las encuestas, porque toda vez que de acuerdo con su metodología tienen un margen de error, esas encuestas tienen (+-) 3% y (+-) 5%; segundo, hay encuestas que por procedimiento se desechan, no están bien llenadas, elaboradas, metodológicamente. Ninguna encuesta es 100% perfecta”, señala el abogado constitucionalista y experto en procesos elector...