El agro, golpeado por un año con mal clima y precios bajos

en El Deber el 29-09-19 07:54

Como un año duro. Con esas palabras se puede resumir el 2019, para el sector agrícola. Una gestión marcada por los embates del clima, el fuego y los precios bajos en el mercado global, factores que han puesto contra las cuerdas al sector y sus actores, en especial a los pequeños productores que, endeudados, se ven en apuros a la hora de obtener financiamiento para seguir a flote.

“El agua es lo único que nos puede salvar”, es la frase que l
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anza Isaías Galán, productor de Cuatro Cañadas, y representante de la filial de la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo) en esa zona, que desde hace tres meses no registra lluvias. Este factor que ha hecho que los rendimientos se reduzcan, en el caso de la soya, el cultivo mejor cotizado en el mercado, pasó de dos toneladas por hectáreas a 1,2. “Con esto no alcanza para pagar lo que se debe”, sostuvo.

En este distrito rural, y parte del municipio de Pailón a unos 101 km de Santa Cruz de la Sierra se producen unas 400.000 hectáreas de soya. Pero este grano no fue el único cultivo afectado por la coyuntura adversa. La producción de trigo también se vio afectada por los caprichos del clima. En toda la zona Este, a la producción de trigo literalmente se la llevó el viento. En agosto las fuertes ráfagas de hasta 100 kilómetros, arrancaron el 40% de la producción de los campos. Solo en Cuatro Cañadas se vieron afectados unos 1.200 productores.

 “Este es uno de los peores años del agro. El trigo dio, pero el viento nos lo quitó”, afirma Galán.

Isidoro Barrientos, presidente de la Cámara Agropecuaria de Pequeños Productores del Oriente (Cappo), señaló que lo preocupante es que muchos de los agricultores se han quedado sin capital para poder encarar la próxima campaña de verano. “Los rendimientos fueron muy bajos por la sequía. Estamos endeudados con casi todo el mundo, con las casas comerciales, las empresas semilleras y la banca. Teníamos la esperanza puesta en el trigo para este invierno de 2019, pero el viento se llevó casi todo”, dijo el productor.

Un año sin cambios

Al factor clima se suma el bajo precio de los productos a escala global que ha impactado también en los bolsillos de los agricultores. De hecho, entre mayo y junio, las industria y los soyeros se enfrentaron en un conflicto, que derivó en bloqueos. Los agricultores pedían un mayor precio para el grano. Al final, varios productores terminaron arreglando un precio intermedio, aunque no colmó las expectativas de los productores.

En el contexto global, las cotizaciones están a la baja. Descendió de su pico alto de $us 439 en abril de 2018 a $us 326 en septiembre. La caída del precio obedece a la guerra comercial que libran Estados Unidos y China.

Para Edilberto Osinaga, gerente general de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), es necesario seguir trabajando para que los productores accedan a herramientas tecnológicas que permitan incrementar el rendimiento, como el uso de biotecnología.

 “Este año estimábamos un incremento en la producción de sorgo en invierno, pero la sequía, que es un factor importante en el tema de los incendios afectó los rendimientos, y entonces, seguimos estancados”, lamentó.

Desde Anapo, señalaron que por el factor climático estiman una menor producción de granos de soya, trigo, maíz, sorgo y girasol, de al menos 4,3 millones de toneladas, equivalente a una disminución del 4 % con relación a la gestión 2018.

 “La disminución se debió a las condicione...