Gobierno no ve cifras negativas de desaceleración económica

en El Diario el 26-08-19 06:00

El período electoral en Bolivia desencadena una etapa economía marcada por la desaceleración que se registra desde 2014. Ahora, las inversiones marchan a ritmo lento y los consumidores cada vez son más cautos a la hora de comprar, coinciden diversos sectores.

Por la agenda política la maquinaria económica marcha a un ritmo prudente hasta no saber qué pasará el próximo 20 de octubre. “En época electoral los bolsillos se vuelven nerviosos”, ironiza Jorge Ávila, gerente general de la Cámara Forestal del Bolivia (CFB), a la hora de definir este periodo que vive el país.

Para Ávila, esta situación es común en época electoral, pero este año su sector lo siente más luego de tener prácticamente congeladas sus inversiones desde hace seis años por el incremento de las importaciones de madera y ciertas normas que frenaron el desarrollo de la actividad forestal.

“Las elecciones siempre generan algunos esquemas de inestabilidad y de preocupación en los empresarios que tratan de esperar al desenlace del proceso electoral, para reactivar sus procesos de inversión. Hoy no es la excepción”, afirmó Ávila.

Esta misma percepción tiene Rolando Kempff, presidente de la Cámara Nacional de Comercio (CNC), aunque aclara que el clima político ha afectado de una manera pequeña las inversiones.

“Siempre un momento electoral genera cautela. La gente está esperando que esto termine el 20 de octubre”, señaló.

No obstante, admitió que el crecimiento será un 12% menor al registrado en 2018. “Calculamos que vamos a tener un crecimiento del 4, o 3,9%, quiere decir que hemos caído con relación al año pasado, pero no de una forma tan grave”, señaló el empresario.

Javier Arze, gerente general de la Cámara de la Construcción de Santa Cruz (Cadecocruz) opinó que los periodos electorales siempre inciden en las inversiones de todos los sectores, que se ralentizan esperando el resultado y la conformación del Gobierno.

Con relación a su...