Víctor Hugo Antelo: ‘Todos somos culpables y cómplices de la crisis del fútbol’

en La Razón el 10-07-19 02:58

El histórico goleador del fútbol boliviano y actual entrenador de Sport Boys, Víctor Hugo Antelo, asegura que solo un cambio estructural deportivo puede sacar al fútbol boliviano de la crisis en la que se encuentra y de la que —afirma—todos los actores son responsables.

Ejemplifica que en la vida real, países como Japón —donde jugó y vivió— se levantaron de diferentes crisis en su historia y ahora son potencias en todo aspecto, incluso en lo futbolístico, lo cual debería ocurrir con el balompié boliviano.

— ¿Cómo está el fútbol boliviano en general?

— Mal y los resultados así nos lo demuestran. Nuestra selección, nuestros equipos, a la mayoría nos va mal en el exterior y hace años no conseguimos algo nuevo. No es invento y lo sabemos todos. Vamos a tener que trabajar bastante, consultar a la gente que sabe de fútbol, la que vivió etapas exitosas y así buscar salir del pozo. Uno escucha que opinan y opinan, que falta traer esto y lo otro, hasta hablan de traer técnicos extranjeros de primera, pero yo pienso que esta crisis de fondo tenemos que empezar a resolverla nosotros, los bolivianos que conocemos bien la situación desde adentro.

— ¿Cuáles serían los primeros pasos en la solución?

— Comenzar un gran cambio estructural deportivo, como cuando los países que quedaron dañados por las guerras y se recuperaron y fueron más fuertes. Cuando jugué en Japón, yo supe que ellos fueron atacados con bombas atómicas, pero se levantaron y son mucho más fuertes, son potencia.

Yo jugué en Japón cuando nacía recién su fútbol, mientras nosotros ya teníamos muchísimos años de recorrido de jugar al fútbol, pero ellos se organizaron mejor y nos superaron y ya no sé a cuántos mundiales ya fueron. El mismo Estados Unidos, su fútbol no tiene más de 30 años, nosotros empezamos mucho antes y ya nos pasaron.

— ¿Cómo califica la campaña de la selección en la Copa América de Brasil?

— No fue buena, no sumamos puntos y nos quedamos con mucha preocupación. Y esa crisis es desde cómo manejamos nuestro fútbol, que es dirigida por los empresarios, ellos saben de las muchas cosas negativas que hay, las ven y no dicen nada de esa corrupción que se tiene metida. Algunos entrenadores que actúan como empresarios, algunos periodistas que ayudan a ubicar jugadores y todos nos hacemos los de la vista gorda y por eso creo que aportamos para que nos vaya mal. Sabiendo cosas, sufriendo lo mal que nos va, no reaccionamos y creo que todos somos culpables y cómplices de la crisis del fútbol boliviano. No solo tocamos fondo, sino rompimos la base y estamos más abajo, ya sin fondo a donde ir a dar.

— ¿Qué fue lo positivo?

— Podemos decir los nuevos chicos que comenzaron a hacer sus primeras armas a nivel internacional, pero se debe definir qué se busca, cuál es el objetivo general.

— ¿Cómo ve el proceso de Eduardo Villegas?

— Tras los resultados siempre se crucifica a los técnicos y luego se habla de comenzar procesos, y no es así. En la selección mayor no se pueden comenzar procesos, sino en las menores, cuando comienzan a jugar desde chicos, porque hay que esperarlos; ahí se puede decir proceso, pero en la mayor ya es rendir y rendir. La gente quiere resultados ya, no está para esperar. Villegas está trabajando y hace lo que puede con lo que tiene.

— ¿Qué le desagradó?

— No ahora sino desde hace muchos años me sorprende que a la selección se convoquen jugadores suplentes, eso no puede ser por sentido común, y no lo digo por ahora, sino pasa desde hace 10 años, pues se citan a suplentes y no puedo creerla. A la selección deben ir los mejores.

— ¿Qué piensa de las declaraciones del presidente federativo y de las reacciones de algunos jugadores?

— Desacertado. No pueden agredirse públicamente jugadores y dirigentes, porque al declarar el presidente con eso de la billetera les tiró la gente encima de los jugadores. Eso se habla en privado. En un país pobre como Bolivia, donde el salario mínimo es de Bs 2.000, decir que el jugador va a ganar $us 20.000 o más es ponerlo en contra de la gente. Luego todo el mundo se estrella con los futbolistas.

— ¿Usted cree que el jugador solo piensa en el dinero y es metalizado?

— El fútbol es profesional y un futbolista juega porque le pagan. En el fútbol siempre se manejó mucho dinero, bastante dinero. Eso de amor a la camiseta no existe ni existió. Quizá antes se tenía mayor compromiso, pero igual se ganaba bien. En esa selección que fue al Mundial del 94 ganaban primas de 30 mil dólares y buenos sueldos, y era lo correcto.

— Jugadores de antes afirman que en sus épocas se ganaba menos y la entrega era mayor.

— Yo tengo y dirigí a jugadores muy profesionales, con gran entrega y muy concentrados en lo que hacen, no tienes que estar encima para controlarlos, pero también hay de los otros que se distraen con celular, internet y hay que orientarlos. Sinceramente pienso que la diferencia es que antes había mejor camada, desde los 70: Erwin Romero, Miguel Aguilar, Édgar Góngora, Raúl Morales y luego la otra camada del 94 que era espectacular; ahora no hay eso y nuestro mercado se hizo cada vez más chico, entonces debemos trabajar más.

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